Peter Orlovsky | Rpimer poema



Peter Orlovsky | Rpimer poema 
(Traducción: Griselda García)


Un arco iris chorrea por mi ventana, estoy electrizado.

Las canciones estallan desde mi pecho, todo mi llanto termina, mistoria llena el aire.
Busco mis sapatos debajo de la cama.
Una gorda mujer de color se convierte en mi madre.
Todavía no tengo dientes postizos. De repente, diez chicos se sientan en mi regazo.
La barba me crece en un día.
Bebo una botella de vino entera con los ojos cerrados.
Dibujo sobre papel y siento que soy dos otra vez. Quiero que todos me hablen.
Vacío la basura sobre la meza.
Invito a miles de botellas a mi cuarto, las llamo escarabajos.
Uso la máquina de escribir como almohada.
Una cuchara se transforma en tenedor ante mis ojos.
Los vagabundos me dan todo su dinero.
Todo lo que necesito es un espejo para el resto de mi vida.
Mis rpimeros cinco años viví a sopa de pollo con poca panceta.
Mi madre mostraba su cara de bruja por la noche y contaba el cuento de Barbazul.
Mis sueños me elevaban sobre la cama.
Soñé que saltaba dentro del caño de una pistola para pelear con una bala.
Me encontré a Kafka y saltó por encima de un edificio para escapar de mí.
Mi cuerpo se volvió azúcar, vertido en el té descubrí el significado de la vida.
Todo lo que necesitaba era tinta para ser un chico negro.
Caminé por la calle buscando ojos que acariciaran mi rostro.
Canté en los ascensores creyendo que iba al cielo.
Me bajé en el piso 86, caminé por el pasillo buscando culos frescos.
Mis acabadas se convierten en un dólar de plata sobre la cama.
Miro por la ventana y no veo a nadie, bajo a la calle, miro a mi ventana y no veo a nadie.
Así que le hablo a la boca de incendios, le pregunto: “¿Tenés lágrimas más grandes que las mías?”
Nadie alrededor, meo en cualquier parte.
Mis cuernos de Gabriel, mis cuernos de Gabriel: desplieguen las alegrías, mi júbilo gay.


Nov. 24, 1957, París




FRIST POEM
A rainbow comes pouring into my window, I am electrified. 
Songs burst from my breast, all my crying stops, mistory fills the air. 
I look for my shues under my bed. 
A fat colored woman becomes my mother. 
I have no false teeth yet. Suddenly ten children sit on my lap. 
I grow a beard in one day. 
I drink a hole bottle of wine with my eyes shut. 
I draw on paper and I feel I am two again. I want everybody to talk to me. 
I empty the garbage on the tabol. 
I invite thousands of bottles into my room, June bugs I call them. 
I use the typewritter as my pillow. 
A spoon becomes a fork before my eyes. 
Bums give all their money to me. 
All I need is a mirror for the rest of my life. 
My frist five years I lived in chicken coups with not enough bacon. 
My mother showed her witch face in the night and told stories of blue beards. 
My dreams lifted me right out of my bed. 
I dreamt I jumped into the nozzle of a gun to fight it out with a bullet. 
I met Kafka and he jumped over a building to get away from me. 
My body turned into sugar, poured into tea I found the meaning of life 
All I needed was ink to be a black boy. 
I walk on the street looking for eyes that will caress my face. 
I sang in the elevators believing I was going to heaven. 
I got off at the 86th floor, walked down the corridor looking for fresh butts. 
My comes turns into a silver dollar on the bed. 
I look out the window and see nobody, I go down to the street, look up at my window and see nobody. 
So I talk to the fire hydrant, asking "Do you have bigger tears then I do?" 
Nobody around, I piss anywhere. 
My Gabriel horns, my Gabriel horns: unfold the cheerfulies, my gay jubilation.

Nov. 24th, 1957, Paris


Peter Orlovsky (1933- 2010). Traducción: Griselda García.  


N.B.: Esta traducción cambia a menudo.  


Lawrence Ferlinghetti | Poema IX




Lawrence Ferlinghetti | Poema IX


Ven ustedes
era así cuando
entramos en este lugar
una pareja
haciendo el paso azteca
y digo yo
Papi huyamos
pero entonces esta dama
viene hacia mí ven ustedes
y dice
Vos y yo podemos existir realmente
Ay ay digo yo
Sólo que al día siguiente
ella tiene los dientes mal
y realmente odia la poesía.




Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919), A Coney Island of The Mind. Antología Poética. Prólogo, selección y traducción de Marcelo Covián. Ediciones del Mediodía. Buenos Aires. 1969. 

Marcos Silber, Bajo continuo



Lena


Una mujercita hoy se abrazó a mí.
Una hija de vos, una que descendió de tu carne
hoy me abrazó; licor de dioses
la ola de su cabello se acostó
sobre el viejo acantilado de mi pecho.
Nada más el toque, adentro me estalló toda la fiesta.
Luces de antes volvieron a encenderse
y perfumes de novísimos jardines
desataron brisas de silenciosa felicidad.
Una mujercita hoy se abrazó a mí.
Una hija de vos, una que descendió de tu carne.
La más joya de tu alhajería
hoy me abrazó.
Tomo el encuentro, lo cargo,
me lo llevo para adentro, lo atesoro.
Venga este pan este fueguito venga
para mi más y más vivir.

Marcos Silber (1934), Bajo continuo, Ediciones El mono armado

Raúl Gómez Jattin | De lo que soy



Raúl Gómez Jattin |De lo que soy


En este cuerpo
en el cual la vida ya anochece
vivo yo
Vientre blando y cabeza calva
Pocos dientes
Y yo adentro
como un condenado
Estoy adentro y estoy enamorado
y estoy viejo
Descifro mi dolor con la poesía
y el resultado es especialmente doloroso
voces que anuncian: ahí vienen tus angustias
voces quebradas: pasaron ya tus días

La poesía es la única compañera
acostúmbrate a sus cuchillos
que es la única



Raúl Gómez Jattin (Cartagena de Indias, 1945-1997)

Alejandro Jodorowsky, El maestro y las magas


En México, inscribí a mi hijo Brontis, de 8 años, en la moderna escuela La Ferrie. Al cabo de cierto tiempo, cuando todo parecía ir sobre ruedas, llegó Brontis más temprano que de costumbre. “Me han expulsado tres días.” “¿Hiciste algo grave?” “Bueno, en el baño recién pintado de blanco había un bote de pintura negra. Metí ahí una mano y la estampé en la pared. El director me llamó, me dijo que era un niño malo y como castigo me expulsó. Dice que tú tienes que pagar el volver a pintar.”
De inmediato le envié esta carta al director:
“Un baño es menos importante que la mente de un niño. Si un baño se daña, puede repararse. La mente de un niño si se daña difícilmente puede repararse. Cuando usted dijo a Brontis que era "malo" por haber estampado la huella de su mano entintada de negro sobre un muro blanco, cometió un error. ¿Qué es “un niño malo”? Cuando ponemos etiquetas es porque tememos enfrentar la realidad. Un niño no es malo. Puede tener problemas, faltarle una vitamina, no amar las materias que se le enseñan o bien estar tratando de romper los límites de una educación caduca. Quizás Brontis quiso expresarse artísticamente. Comprendo lo aburrido que debe de ser cagar todos los días en una sala de baños blanca. (Si usted ha leído los trabajos de Jung sobre el significado creativo de la defecación en el niño, estará de acuerdo conmigo en que los retretes infantiles deberían estar adornados con todo tipo de dibujos y colores.) Una mano llena de pintura que se estampa en una pared o en una tela es la manifestación más pura del instinto pictórico. Usted puede encontrar una huella de mano en los grabados prehistóricos y también en Miró, Picasso y muchos otros pintores célebres. Para serle franco, aplaudo que el niño se exprese imprimiendo su mano con el color que sea sobre un muro del color que sea. El que la “mancha” sea negra y el sitio “ensuciado” blanco, es probable que le haya hecho caer en un juego mental lleno de símbolos que agravan el caso: blanco igual a novia-leche-himen-asepsia-hospital; negro igual a mancha-pobreza-enfermedad-muerte. Para un taoísta, que acepta la muerte como algo bello y no como algo terrible, un poco de negro sobre una extensión blanca es una manifestación normal de la vida. En fin, le propongo una solución. Si usted la acepta no retiraré a mi hijo de su digna escuela: debemos continuar la obra artística de Brontis. En vez de pagar el volver a pintar de blanco, le enviaré muchos botes de pintura diferentes. Usted les dará permiso a sus alumnos para que llenen el baño de manos estampadas de todos los colores.”
Por supuesto, tuve que inscribir a Brontis en otro colegio.


Alejandro Jodorowsky, El maestro y las magas.