Julia Wong, El gallo rojo



A Wata, in memoriam
Se muere el Perú.
Como los ajos
este albur de camisas
con maestría cortadas.
Las ventanas de fierro.
Barrocas.
Incesantes.
La pintura manchando mis ovarios.

Ahora el sushi se ha vuelto idioma
del pueblo
y mis tallarines poderosos
esperan en una olla olvidada.

Papá dijo que odiara a los japoneses
como dicen que odie a los chilenos.
Mas, de tanto amor,
no encuentro diferencias
entre el cerezo, la sakura, la flor de loto y el olivo:
Jsucristo tamiza en el Atacama
semillas de uva colorida.

Se muere el Perú, Wata,
y sólo recuerdo lo que dijiste de mi tía:
"Estaba buena tu tía Carmen,
no parecía china".
Sonreí sin ofenderme, porque en el Perú nadie
parece nada.

Había un chifa.

Tomabas sopa wantan
con tus amigos chinos,
y mientras se buscaba un emblema
que superaba el centímetro y medio
de diferencia en los párpados,
un gallo rojo
emitía un sonido más fuerte que la nada.

Se nos muere el Perú.
El canto del gallo volverá cuando vuele la piedra.





Julia Wong (Chepén, Perú, 1965), Bi-Rey-Nato, El Suri Porfiado, 2009.