W.H. Auden | Blues del funeral

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W.H. Auden | Blues del funeral



Detengan todos los relojes, corten el teléfono,
eviten el ladrido del perro con un jugoso hueso,
silencien los pianos y con sofocados redobles
traigan el ataúd, dejen venir a los dolientes.

Dejen a los planeadores girar en círculo gimiendo
escribiendo garabatos en el cielo que digan Él ha muerto,
pongan crespones alrededor de los blancos cuellos de las palomas,
dejen a los policías de tránsito usar negros guantes de algodón.

Él era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste,
mi semana laboral y el descanso del domingo,
mi mediodía, mi medianoche, mi charla, mi canción;
creí que el amor duraría para siempre, estaba equivocado.

Las estrellas no son deseadas ahora; apaguen cada una de ellas:
envuelvan la luna y desmantelen al sol;
vacíen el océano y derriben los bosques:
porque nada bueno puede ocurrir ahora.



Funeral blues

Stop all the clocks, cut off the telephone,/ Prevent the dog from barking with a juicy bone,/ Silence the pianos and with muffled drum/ Bring out the coffin, let the mourners come.// Let aeroplanes circle moaning overhead/ Scribbling on the sky the message He is Dead,/ Put crepe bows round the white necks of the public doves,/ Let the traffic policemen wear black cotton gloves.// He was my North, my South, my East and West,/ My working week and my Sunday rest,/ My noon, my midnight, my talk, my song;/ I thought that love would last forever; I was wrong.// The stars are not wanted now; put out every one:/ Pack up the moon and dismantle the sun;/ Pour away the ocean and sweep up the woods:/ For nothing now can ever come to any good.







W.H. Auden (York, 1907 - Viena, 1973). Traducción: Silvia Camerotto