Enrique Solinas | Bucólica



foto: Carolina García



Enrique Solinas | Bucólica


El olor de tu cuerpo, amigo mío,
me recuerda al color de la infancia.
Una pradera con demasiado sol
cuando no estoy triste,
cerca del río
en donde alguien dibuja mi ciudad.

Nada es tan importante ni inocente
como pensar en un día perfecto:
vaca y pasto,
los pájaros que nos sobrevuelan
como a San Francisco;
algunas flores,
sendero de amapolas;
el cielo quieto y azul.
como de utilería.

Sé que pronto ya no estarás aquí.
Todo es inmediato.
Sé que pronto
te ocultarás detrás del sol.

Disfrutemos ahora de este día,
que el mañana no es cierto.

Brillemos como el agua en la noche,
tan sólo para la memoria.




Enrique Solinas (Buenos Aires, 1969), Noche de San Juan. Ediciones Del Dock. Buenos Aires. 2008.

1 comentario:

  1. un paisaje en medio de esa noche donde todo es permitido, hasta la nostalgia.

    ResponderBorrar