Robert Gurney | El pozo




Robert Gurney | El pozo

Un día
el burro de un estanciero
cerca de Choele Choel
cayó en un pozo.
Gritaba
lastimosamente
hora tras hora.
El dueño
no sabía qué hacer.
Por fin
se decidió.
El animal era viejo
y de todas formas,
el pozo debía taparse.
No valía la pena
rescatarlo.
Invitó a sus vecinos
a que le ayudaran.
Tomaron sus palas
y empezaron a llenarlo.
El burro se dio cuenta
de lo que pasaba
y rebuznaba
de una manera horrible.
Luego se calmó
lo que causó gran asombro.
Unas paladas más tarde
el estanciero
miró el pozo.
Lo que vio
lo dejó helado.
Con cada palada
que le golpeaba
la espalda
el burro se la quitaba
y daba un paso
hacia arriba.
Después de un rato
pudo salir
y trotar hacia
el río.
La vida es así.
Te amontona basura.
El secreto está
en quitársela
y usarla
como un peldaño.


Robert Gurney