Jorge Aulicino | Dejás que la gata pruebe sus dientes en tus nudillos



Jorge Aulicino | Dejás que la gata pruebe sus dientes en tus nudillos... 


Dejás que la gata pruebe sus dientes en tus nudillos
y eso está bien, ella te dice cuánto puede calcular
la profundidad de la mordida,
en milímetros la extensión de su garras.
Y por tu parte probás la consistencia real de una perfección.
Caravaggio quiso la luz de una dentellada en sus cuadros oscuros;
la luz en la oscuridad que se hace de golpe
era la luz sin duda de aquel raggazzo del Tevere.
Las gatas te miran perdonando tu vida de gran gato sin garras
que camina por la casa.
Sus ojos entrecerrados dicen: nacimos en equilibrio,
para nosotras la revelación no hace falta.


Jorge Aulicino (Buenos Aires, 1949), Mar de Chukotka. Inédito.