Valeria Pariso | Paula levanta la persiana



Valeria Pariso | Paula levanta la persiana


XXXVIII

En la esquina de Conesa y las vías
vivía un loco,
a mí se me había puesto que era Fijman,
entonces,
una mañana le dije: Maestro,
soy Valeria, me gusta la poesía,
y él sonrió
cerrando los labios
como una sábana que se retira para lavar.

Nos hicimos amigos, lo visitaba los jueves,
nos quedábamos sentados debajo de unos eucaliptus
tomando fresco, a veces le leía a Bretón,
a veces mirábamos cómo las moscas afilaban sus alas,
a veces me mostraba dibujos que hacía en una libreta,
decía: tengo pilchas que pinchan,
mi dedo es un cornalito, y se reía,
repetía siempre eso y tenía
tres perros que le lamían los pies.

Después, los vecinos le hicieron una denuncia,
dijeron que era peligroso, que le tenían miedo,
vino una ambulancia, un patrullero y se lo llevaron
delante de todo el barrio que se juntó para ver
qué hace el Estado en casos como éste.

Se llamaba Juan.




XXVII

Quiero ser Lucía,
la china del supermercado,
que sonríe
cuando dice no tengo.


Valeria Pariso (Buenos Aires, 1970), Paula levanta la persiana. Ediciones AqL. Buenos Aires. 2013.