Graciela Paz, Zambeze



Graciela Paz, Zambeze



8.

Palpando como ciega
encuentro evidencia
esterilla de caña
sobre miel de sésamo
El aire verde
no es aire de verdor, sino apariencia
eso decía mi abuelo:
la risa que se ríe
es cólera guardada,
solo el baile exorciza
Así decía


14.

Un día la grulla no volvió
ella, dijo mi abuelo,
está siendo bañada
por las aguas primarias del Tananká
Lo fijo hacia lo errante
el austero equilibrio de una sombra
obligada a soñar
Ver excesos
y el estado sin nombre de las cosas
perdiendo gravedad
Así es la muerte, dijo
casi lo mismo que volar


1.

Sólo en estación seca
crece el Kad
un árbol de ciclos invertidos
sobre los pastos altos del Senegal
si llueve
sus hojas se marchitan
y en plena sequía vuelve a brotar
fuerte y tibia
la gran acacia une
el misterio de las aguas
a los tatuajes de la fecundidad
Según el mito
el reinado del árbol fue un reino de mujeres
sin lenguaje
y sin ropa
venidas de la tierra
en alianza secreta con las flores del Kad
Según la religión Bambara
frotar el puño contra su corteza
invierte el ciclo de los tiempos
y confiere inmortalidad



Graciela Paz (Mercedes, Buenos Aires), Zambeze. Hilos editora. Buenos Aires. 2015.