Flor Defelippe, Las chicas del Conurbano



Flor Defelippe, Las chicas del Conurbano



Las chicas del Conurbano

trabajan en bares
y muestran
sus pieles en verano
sin pudores sombríos
ni quejas imbéciles.
Las chicas del Conurbano
tienen la mirada dura:
pueden derribar
todos los adoquines del barrio
con esa mirada de muro
y su boca exquisita...
Se deshacen del pucho
como se deshacen de su último hombre,
se levantan el modal de las calzas
acariciándose las caderas,
y vuelven al yugo
donde todos las miran atónitos,
pero nadie se anima a hablarles...
Las chicas del Conurbano
no se andan con chiquitas,
y no dudan en ponerte entre la espada y la pared:
si sos cheto,
-o medio nabo
tenés todas las de perder.
Amo
y envidio un poco
a las chicas del Conurbano,
por su condición
emblemática, distante,
hermosas, inalcanzables, guerreras
chicas del Conurbano



Flor Defelippe (Buenos Aires, 1982), Las malas elecciones. Pánico el pánico. Buenos Aires. 2014.