Jorge Ariel Madrazo, ¿Te ame una deidad de pie sobre las uvas?



Jorge Ariel Madrazo, ¿Te ame una deidad de pie sobre las uvas?



¿Te ame una deidad 

de pie sobre las uvas?
¿La preñen tus fémures dinásticos?
¿Arda Ella en deseos por tu
mortal gusano?
¿Y en náuseas por Adonis?
¿Quieres guardarla para ti solo
y el corazón por dentro refrescar?
Nada de mágicos conjuros ni
empollar fantasías como pájaros ni
-mucho menos- reptar el Partenón
en trance de delirio a
cuatro patas:
Ella -la diosa- a quien
todo gozo se debe humillar
es sirvientita y se llama Rosalía en esta
baja tierra
y aunque su novio (lacayo del tal Zeus)
te ha amenazado a sangre
y sevillana
las sábanas de amor de Rosalía
habrás de visitar
en esta noche misma. Así se pudran
tus huesos allí.
Y no temerle al rayo ni a nada.
A nada en este suelo de corteza
atroz.
A la sirvientita y diosa amarás
hasta que (entre jadeos) Ella
la Deidad
mande al demonio mismo
su divina arcilla
para adorarte al fin
-olvidada
de todo- 
con tal prosaica
olímpica
lujuria



Jorge Ariel Madrazo (Buenos Aires, 1931), Para amar a una deidad. Libros de Tierra Firme. Buenos Aires. 1998.