Patricio Foglia, No había escapatoria



Patricio Foglia, No había escapatoria


Algunas noches de insomnio, en plena madrugada
caminaba hacia la heladera.
Era chico y también
uno de los más gordos de la escuela.
No tenía muy claro por qué
pero en medio de la noche, abrir la heladera
y dejarme hipnotizar por su luz
me calmaba. Por eso
me siento amigo de los que roban,
de los que se drogan, de todos esos pibes
en la esquina, esperando.

*

No había escapatoria, aunque afuera el sol
iluminara la tarde en el campito. 
Yo podía bajar, fingir que jugaba
con mis nuevos vecinos
pero en realidad no había escapatoria.
Como cualquier hámster, estaba desesperado,
mis dedos ardían de tanto rasgar un vidrio
al que nada ni nadie parecía quebrarlo.


Patricio Foglia (Buenos Aires, 1985), Lugano 1 y 2. Viajero insomne. Buenos Aires. 2014.