Gottfried Benn, Hombre y mujer atraviesan la barraca de los cancerosos



El hombre:
Aquí en esta fila hay regazos destrozados
y en aquella fila hay un pecho destrozado.
Cama apesta junto a cama. Las enfermeras cambian de turno cada hora.


Vení, levantá despacio esta manta.
Mirá ese pedazo de grasa y humores podridos,
alguna vez fue importante para el hombre
y se llamó también embriaguez y patria.


Vení, mirá estas cicatrices en el pecho.
¿Sentís el rosario de nudos blandos?
Tocá sin prisa. La carne está blanda y no duele.


Por aquí, esta sangra como si tuviera treinta cuerpos.
Ningún ser humano tiene tanta sangre.
Aquí a esta se le amputó
primero un niño del seno canceroso.


Los dejan dormir. Día y noche. – A los nuevos
se les dice: Aquí el dormir es bueno para la salud. – Solo los domingos
para las visitas, se les deja un rato despiertos.


Es poca la comida que aún se consume. Las espaldas
están llenas de llagas. Mirá las moscas. A veces
los lava la enfermera. Como se lavan los bancos.


Aquí se hincha el campo labrado alrededor de cada cama.
Carne nivela la tierra. Llamas se pierden.
Humor se dispone a fluir. Tierra llama.



Gottfried Benn (Mansfeld, Bradeburgo, 1886- Berlín 1956). 

Benn formó parte del grupo de los expresionistas (junto con Georg Heym, Ernst Stadler, Else Lasker Schuller, August Stamm). Participa de la Primera Guerra Mundial en el frente belga. Luego se especializa en dermatología y enfermedades venéreas. Escribe durante toda su vida: no solo poesía, también tiene algunas pocas novelas y muchísimos ensayos. Simpatizó con el nazismo en sus inicios; creyó ver que con el nuevo régimen sus aspiraciones estéticas podrían concretarse, pero en pocos meses terminó refugiándose en la Wehrmacht (en lo que él llamó "una forma aristocrática de emigración"). Fue censurado y atacado públicamente. Fue considerado un degenerado, homosexual, judío. Su obra poética es reconocida finalmente en 1951 cuando le dan el premio Georg Büchner.

Versión del poema y biografía: Guillermo Romero Von Zeschau