Raúl Mansilla | Soñando a Marylin en el Limay


Raúl Mansilla | Soñando a Marylin en el Limay


Mojó sus dos dedos de frente en el Río Limay
Sacudió su cabello exprimido por el vino en caja
y otras sustancias on the rocks
Se tiró panza arriba y a dormir.
Los pájaros hacían la suya, los grandes picoteaban con
sabiduría, los chicos y las chicas, ya se sabe,
chapoteaban.

Cuando abrió los ojos quiso hacer animales
con las nubes, pero Neuquén no era la rioja,
y acá hay otras nubes, son como cuadros de Modigliani,
estiradas, prontas a retirarse a mejor vida, dentro de
botellas New Age.

De nuevo cerró los ojos y pensó en el viento de pampa
salamanca levantando el vestido de marylin monroe y
no sólo se humedeció el mundo en ese momento
personal sino que se paró y no continuó la vida contra
lo que solía decir Darwin.

El viento comenzó a correr como dos EPULUF,
dirían los mapuches. El viento, y pensó en los 
camiones volcados en comodoro, y dijo: "no todo
es seda, el viento de picún nace en la mawida roja
del chachil,

y en su corta vida deja capullos de neneo y
jarilla en las puertas de los intrusos que miran
al oeste".

TEXTUAL

Aunque la oralidad es la que más pierde, sonó
nuevamente un río, el chubut, que fue soñado
tantas veces, eso no impidió que el agente le
pegara despacito en la pierna, 
pidiéndole que se levantara, 
porque había familias con niños que también
correteaban EPULEF
y que debía lavarse la cara si no quería ir a la
seccional y también le pidieron documentos
que tenía pero estaban húmedos
como la bombacha de marylin.


Raúl Mansilla (Comodoro Rivadavia, Chubut, 1959), Oralidad esquizoide. Ediciones del Genpin. 2010.