Santiago Espel | Goma


Santiago Espel | Goma



Sentado en la silla de ruedas, las manos juntas,
el acróbata recuerda sus días de gloria;
el número de los anillos es lo que mejor hacía;
¿Cómo se llamaba la gimnasta rusa?
¡qué tetas! ... y ese olor fuerte, como acero...
¿Y el domador que tenía un diente de oro?
Ahora está rígido por fuera y blando por dentro;
ha perdido la elasticidad que le diera fama
y el apodo grandilocuente de goma.
La mujer que le cobra la pieza le pregunta
cómo fue el accidente; "no hubo accidente"
dice el hombre y gira en la silla de ruedas;
"Parkinson", dice después. "Parkinson".
Cuando la mujer sale del cuarto, el gato
del acróbata, un gato atigrado y naranja,
se sube a sus faldas; el gato arquea el cuerpo
y bosteza; le faltan los colmillos superiores;
el hombre pasa la palma por el lomo del animal;
cuando llega al cuello, empieza a apretar.


Santiago Espel (Buenos Aires, 1960), Cuaderno acústico. La Carta de Oliver. Buenos Aires. 2010.