Graciela Cros | Relato


Graciela Cros | Relato


El hombre se ufana, satisfecho:

Yo nunca dejo huellas.

Un estado de alarma sacude a la mujer.

Los mejores sentimientos suelen tener una pared oscura.

Tuvimos el corazón salvaje, dice ella.

Ahora
caída sorda, trampa eficaz.

Algo que duele
como articulación en la tormenta.

Queda el residuo de aquella desesperación.
Queda una codicia por saber,
por escuchar el ruido de la espera.

El amor tiene razones sólidas
y un hombre honesto acepta los riesgos:
comete
sin importar las huellas.

Queda aprender por el silencio más que por las palabras.

Queda un golpe de dados magistral y secreto.
Un relato impreciso ocurriendo en la sombra.


Graciela Cros (Buenos Aires, 1945).