Ivana Mele, Y así después amar


XXIII.

Parece que lloverá en el paraíso. La luna se encuentra debajo de sus pies y sobre su cabeza conviven estrellas.

Es la imagen hecha mujer. ¿Será Ella la que dará la muerte?

Si alguno tiene oído, oiga los lamentos, relámpagos y voces de su cuerpo y a la bestia que penetra su nube de cartapesta en Ella. ¿Podrá sostenerse de pie?

La tierra entonces abrió su boca y dijo: “Toma y cómelo, te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel”

¿De dónde ha venido? Revienta de inquietud sus labios. La visión desvanece.

Todo vino por un hombre, por la creación y el pecado. ¿No es un poco ella como vos y como yo?


Espero que disfruten de la función. Debe continuar.


El tiempo tiene miedo. Le duele la vida tanto.

Ella baja el interruptor. Enrolla su cuello con un cable mientras llueve un mar verde. La imaginación circunda por su mente de celofán.

De fondo, la música viste de azul. Los cocodrilos se alimentan de la luna. Los pájaros se transforman en sirenas. Y Ella en humana.  Sus manos huelen a flores y a sueños abiertos.  Su misión está dentro de sus nervios.

Sólo un nombre y partir.


Ivana Mele (Buenos Aires, 1986), Y así después amar, inédito, 2009.